viernes, 31 de mayo de 2019

Apología de la pereza


Apología de la pereza
Se sabe que, debido a su débil constitución física, Stevenson asó mucho tiempo recluido en su casa, o encamado, escribiendo. Quizá a ello se deba su idea de la pereza como una perspectiva vital distinta a la industriosidad de su época —de ahí esta apología, «discurso en defensa de alguien o algo»—, de cuya exposición publicamos un fragmento.
Boswell: Nos cansamos cuando no hacemos nada. Johnson: Eso sucede, señor, porque como los demás están atareados, queremos compañía; pero si no hiciéramos nada, nadie se cansaría: nos entretendríamos los unos a los otros.
Precisamente ahora, cuando todo el mundo está obligado, so pena de ser condenados por un delito de lesa respetabilidad, a ingresar en alguna profesión lucrativa, y a ejercerla con auténtico entusiasmo, una exclamación del partido opuesto, de quienes están satisfechos cuando tienen bastante y les gusta contemplar y disfrutar del tiempo, adquiere cierto tono bravucón y de fanfarronería.
Pero no debería ser así. La mal llamada pereza, que no consiste en «no hacer nada», sino en hacer muchas cosas no reconocidas en los formularios dogmáticos de la clase dirigente, tiene tanto derecho a hacerse valer como la laboriosidad.
La vida inerte
Se suele considerar que la existencia de personas que se niegan a participar en esa gran carrera de obstáculos por unas cuantas monedas de seis peniques representa tanto un insulto como una decepción para los que sí lo hacen.Un tipo cabal —de los que tanto abundan— toma su decisión, vota por los seis peniques, y, por emplear el enérgico americanismo, va «saco» por ellos. Y mientras él está arando esforzadamente el camino, no es difícil entender su resentimiento cuando ve personas descansando en los prados de los márgenes, tumbados con un pañuelo en la cabeza y un vaso junto al codo. La indiferencia de Diógenes ofende en un sitio muy delicado a Alejandro.
Para aquellos turbulentos bárbaros, ¿en qué quedaba la gloria de haber conquistado Roma, cuando irrumpieron en el Senado y se encontraron a los Padres sentados en silencio e insensibles a su triunfo?
Resulta molesto esforzarse y escalar las cimas difíciles y, al terminar, ver que la humanidad se queda impasible ante tu logro. De ahí que los físicos condenen lo que no es físico, que los economistas sólo toleren superficialmente a los que saben poco de acciones, que la gente de letras desprecie a los iletrados, y que las personas con un oficio se unan para denostar a los que no tienen ninguno.
[…] Los libros tienen su valor, pero son un sustitutivo de la vida completamente inerte. Es una pena quedarse sentado como la dama de Shalott, mirando un espejo, de espaldas a todo el bullicio y el atractivo de la realidad. […] En mi caso, asistí a muchas clases en aquellos tiempos. Aún recuerdo que el giro de la peonza es un ejemplo de estabilidad cinética. Aún recuerdo que la enfiteusis no es una enfermedad, ni el estilicidio un crimen. Pero, aunque no quiero olvidar esos retazos de ciencia, no les doy el mismo valor que otras cosillas que aprendí al aire libre, mientras hacía novillos (irse de pinta). […]
Basta decir lo siguiente: si un muchacho no aprende en la calle es porque no tiene capacidad para aprender. […] Puede lanzarse contra una mata de lilas junto a un arroyo, y fumar innumerables pipas al son del agua en las piedras. Un pájaro canta en el matorral. Y puede que allí tenga ideas amables y vea las cosas bajo una nueva perspectiva. Vaya, si esto no es educación, ¿en qué consiste ésta entonces?
El arte de vivir
Ahora bien, la del sabio hombre del mundo es la opinión más extendida. […] Sainte Beuve, a medida que fue cumpliendo años, consideraba que toda la experiencia era como un único y gran libro, que podemos estudiar algunos años antes de irnos de este mundo, y le parecía que daba igual leer el capítulo xx, que es el cálculo diferencial, o el capítulo xxxix, que es oír a la banda tocando en el parque. […] Mientras otros llenan su memoria con un batiburrillo de palabras, la mitad de las cuales olvidarán al término de esa semana, el que hace novillos puede aprender algún arte sumamente útil: a tocar el violín, a distinguir un buen puro, o a hablar con desenvoltura y tino con toda clase de personas.
«No creo que la necesidad sea la madre de la invención. La invención… proviene directamente de la ociosidad; posiblemente también la pereza: para ahorrarse el problema», Agatha Christie.
Muchos que «se han aplicado con diligencia en su libro», y lo saben todo sobre una rama u otra del saber establecido, salen de la sala de estudio con un aspecto antiguo y de búho, y resultan secos, burdos e indigestos en las mejores y más luminosas partes de la existencia. Muchos amasan una gran fortuna y siguen siendo groseros y ridículamente estúpidos hasta el final. Mientras tanto, ahí está el perezoso, que empezó a vivir a la par que ellos, una imagen distinta.
Ha tenido tiempo para cuidar su salud y su ánimo; ha estado mucho al aire libre, que es lo más saludable para el cuerpo y la mente; y, aunque nunca haya leído pasajes escondidos del Gran Libro, le ha echado un vistazo y lo ha leído en diagonal con gran provecho. ¿No podría sacrificar el estudiante algunas raíces hebreas, y el hombre de negocios algunas medias coronas, a cambio de una parte del conocimiento que tiene el perezoso de la vida en general, y del Arte de Vivir?
Una especie de coma
[…] Estar extremadamente ocupado, ya sea en el colegio o la universidad, en la iglesia o el mercado, es síntoma de una vitalidad deficiente, y la facultad de la pereza implica unos gustos amplios y variados y un fuerte sentido de la identidad personal. Existe una clase de personas muertas en vida, vulgares, que apenas son conscientes de estar vivos si no ejercen alguna ocupación convencional. […]
No tienen ninguna curiosidad, no pueden entregarse a estímulos azarosos, no disfrutan con el ejercicio de sus facultades por el mero placer de hacerlo y, a no ser que la Necesidad la emprenda a palos con ellos, incluso se quedarán quietos. Es inútil hablar con gente así: no pueden estar sin hacer nada, su naturaleza carece de la generosidad necesaria; y las horas que no dedican al furioso trabajo en el molino de oro las pasan en una especie de coma. […] Como si el alma de un hombre no fuese ya suficientemente pequeña de por sí, han menguado y reducido la suya con toda una vida de trabajo sin distracciones; hasta que llegan a los 40, con la atención muerta, una mente vacía de cualquier fuente de diversión, y sin una idea que entre en contacto con otra, mientras esperan el tren. […]
«Nada es realmente un trabajo, hasta el momento en que preferirías estar haciendo otra cosa», James Matthew Barrie
Pero no sólo es él la víctima de sus atareadas costumbres, sino también su mujer e hijos, sus amigos y parientes, e incluso las personas con las que se sienta en el vagón de un tren o en un autobús. La devoción perpetua hacia lo que un hombre llama su negocio sólo se puede obtener mediante una desatención perpetua de muchas otras cosas. […]
No cabe duda de que dependes en gran medida de las atenciones de tu abogado y de tu agente de Bolsa, de los guardias y guardavías que te llevan rápidamente de un sitio a otro, y de los policías que patrullan las calles para protegerte; pero ¿acaso no hay un pensamiento de gratitud en tu corazón para otros benefactores que te hacen sonreír cuando te cruzas con ellos, o que aderezan tu cena con una buena compañía? […]

CUESTIONARIO 1


¿Qué objetivo tendrías al leer el texto?
Mi objetivo sería conocer as que es la idea que tiene este autor acerca de la pereza y porque piensa así
¿Qué es la idea central?
La idea central de este texto es expresarte que es la pereza, pero por medio de una anécdota que te da el autor  
¿Cómo desarrolla la información el autor?
Desarrolla la información de una manera clara, separándole por subtítulos para que no perdamos la sinopsis y se dé a explicar mejor.



Apología de la pereza
Stevenson deba su idea de la pereza como una perspectiva vital, la mal llamada pereza, que no consiste en «no hacer nada», sino en hacer muchas cosas suele considerar que la existencia de personas que se niegan a participar en esa gran carrera de obstáculos, pues resulta molesto esforzarse y ver que la humanidad se queda impasible ante tu logro.
Los libros tienen su valor, pero son un sustitutivo de la vida completamente inerte, considera que toda la experiencia es como un único y gran libro, que podemos estudiar algunos años antes de irnos de este mundo, pero el perezoso le ha echado un vistazo y lo ha leído en diagonal con gran provecho y las horas que no dedican al furioso trabajo en el molino de oro las pasan en una especie de coma, pero las personas que rodean al perezoso también son víctimas de la pereza de la persona





CUESTIONARIO 2 
¿El autor es experto en el tema?
Consideramos que, si es un experto, ya que todo lo que argumenta es fundamentado, por algún escrito o link para que conozcamos más acerca del tema
¿El lugar donde se publica el texto es prestigioso en el ámbito académico?
 si ya que es una fuente confiable.
¿El tema y el texto en si son actuales?
Consideramos que si es un tema reciente por el hecho que fue publicado hace un año y no creemos que las ideologías hayan cambiado tanto 
¿El autor se apoya en otras fuentes, citas y referencias debidamente?
si, hace menciones de algunas citas, las cuales las resalta con color y va dándole una síntesis al texto

Postura del autor
El autor te refleja una postura a favor de la pereza, argumentando que la vida es como un libro muy grande y que vas aprendiendo de ella conforme los años, pero que hay dos tipos de personas, los que se aplican tanto en el libro que se olvidan de vivir y experimentar por ellos mismos en cambio el perezoso solo da una leída, con lo cual él prefiere mejor vivir y disfrutar.

Mi postura
A mi parecer yo coincido con la postura del autor y estoy a favor ya que hay disfrutar cada etapa de la vida, no meternos tanto en el libro y adquirir nuestras propias experiencias, y en cierto cada uno de nosotros hemos tenido un poco de pereza en nuestra vida

sábado, 25 de mayo de 2019

Actividad 4 El Aguinaldo





                 
 
El aguinaldo

El aguinaldo es uno de los signos del fin de año, junto con el nacimiento —o pesebre, como se le llama en algunos países—, sus peregrinos y el Niño Dios, las posadas con sus piñatas, los villancicos, el arbolito de Navidad y, a últimas fechas, Santa Claus. Pero todo parece indicar que estas festividades cristianas tienen su origen en una remota antigüedad pagana.

La palabra
En cuanto a la etimología de la palabra aguinaldo existen, cuando menos, un par de versiones. Una de ellas nos señala que la palabra deriva de una expresión usada por los druidas, sacerdotes de los pueblos celtas que oficiaban en los bosques para encomendar las cosechas a los dioses, y en especial la recolección de los frutos silvestres. En la ceremonia, el druida subía a las ramas de un encino para esparcir sobre las cabezas de la gente las hojas de muérdago, una planta sagrada, mientras entonaba las palabras rituales: «A gui l’an neuf», cuya traducción podría ser «al muérdago el año nuevo». Hay que anotar que en español existe la palabra aguilando, sinónima de aguinaldo y fonéticamente muy próxima al conjuro druida.
La otra posible etimología provendría del latín y es la que recoge el académico Gutierre Tibón, quien, en su Diccionario etimológico comparado de los apellidos españoles, hispanoamericanos y filipinos, se refiere a un personaje histórico filipino del siglo xix, Emilio Aguinaldo, y menciona que su apellido tal vez provenga de la frase latina hoc in anno —«en este año»—, que se usaba como estribillo en las canciones populares de Año Nuevo.
Hoy en día, el drae acota la palabra aguinaldo como:«regalo que se da en Navidad o en la fiesta de la Epifanía; regalo que se da en alguna otra fiesta u ocasión; villancico de Navidad [en algunos países de Latinoamérica, como Venezuela y Puerto Rico, a los coros navideños se les designa “aguinaldos”]; planta tropical silvestre de la familia de las convolvuláceas, muy común en Cuba y que florece por Pascua de Navidad».

La costumbre
Precisar el origen de la costumbre de intercambiar obsequios como forma de festejar una fecha fausta y manifestar de manera material los buenos augurios, resulta tarea difícil, pero existen fechas en las que parece haber cierta coincidencia.
Se le atribuye a Tacio, rey mitológico de los sabinos que compartió con Rómulo —fundador de Roma— el trono y la corona de la Ciudad Eterna, el haber iniciado la costumbre de recoger ramos de verbena el primer día del año en el bosque consagrado a Estrenia —diosa de la salud y el vigor—, para implorar por su divina protección y después obsequiarlos, en un principio a Rómulo, y después a los parientes y amigos. El obsequio de la humilde planta fue pronto remplazado por regalos cada vez más suntuosos que se llamaban strene.1

Por otro lado, muchas culturas de la Antigüedad eligieron el solsticio de invierno —que tiene lugar entre el 21 y el 22 de diciembre— para festejar a alguna de sus deidades. Entre ellas destacan: Mithra, que en sánscrito significa «amigo», que era el dios de la luz solar, objeto de culto en la India y en Persia, y cuya fiesta se celebraba el 25 de diciembre, con la culminación del solsticio invernal; Apolo, dios latino que correspondía al Helios griego, que era celebrado también el 25 de diciembre en la fiesta del Natalis Solis Invicti o «nacimiento del Sol invicto», y Saturno, dios de la agricultura y de las cosechas, que era celebrado durante las Saturnales —que iniciaban el 17 de diciembre y concluían el 25— de diversas maneras: ofreciendo al público grandes banquetes, dándose obsequios e intercambiando papeles entre amos y sirvientes.
Las fechas entre el 17 y el 25 de diciembre fueron utilizadas por diversas culturas para celebrar a sus deidades.
La Iglesia católica no sólo adoptó de los paganos la fecha del 25 de diciembre como la del natalicio de Jesús, sino también la costumbre de intercambiar regalos. Éstos no sólo se reparten en la Navidad, sino también en la Epifanía del 6 de enero, que rememora la adoración del Niño por los Magos y de los obsequios simbólicos de oro, incienso y mirra. También se adoptó la costumbre de dar los «aguinaldos bautismales», que eran los regalos que se intercambiaban los padrinos con los padres del recién nacido y que han devenido en el llamado «bolo», que ahora se le exige al padrino, a gritos destemplados, en las fiestas de bautizo.

La bonificación
Durante la Edad Media, las monarquías y la aristocracia de los reinos europeos mantuvieron viva la costumbre de los étrennes, aguinaldos y regalos pascuales que, en muchos casos, se convirtieron en pesados tributos que gravitaban sobre los súbditos.
Una bella costumbre perdida que data del medievo europeo, era la de montar, en la noche de san Silvestre —el 31 de diciembre—, a la entrada de las casas, mesas provistas de multitud de viandas y bebidas para que las disfrutaran los viajeros y transeúntes.
La idea de obsequiar con motivo del fin de año se fue fortaleciendo en los países de Occidente. Al mismo tiempo, las familias adoptaron la costumbre de recompensar el buen comportamiento de los hijos pequeños con juguetes que dejaba Santa Claus en la Nochebuena o los Reyes Magos en la noche anterior a la Epifanía. Estas prácticas se vieron entusiastamente estimuladas por los comerciantes y la mercadotecnia.

El aguinaldo laboral
En México, el aguinaldo es también una bonificación monetaria que se otorga a los trabajadores al final de un año de trabajo. Adquirió estatus de obligación laboral en 1970, cuyo pago a trabajadores y empleados ha sido impuesto a los patrones mediante una enmienda a la Ley Federal del Trabajo, que dispone que una cantidad no inferior al monto del sueldo quincenal se les entregue al ser cubierta la primera quincena de diciembre.
Además, como muchos recordarán, también son aguinaldos esos que se repartían durante las posadas en bolsas de celofán o canastitas de colores, que incluían colación, frutas de la época —cañas, mandarinas, jícamas—, cacahuates y otros dulces que, si bien hacían las delicias de los niños de antaño, poco a poco cayeron del gusto infantil hasta llegar a un desuso cuya manifestación más clara es el gesto, mitad asombro y mitad repulsión, de cualquier niño actual cuando recibe un aguinaldo de manos de su abuelita.

Cuestionario
¿Qué objetivo tendrías al leer el texto?
Conocer a fondo el origen de la palabra aguinaldo, como se desarrolló en diferentes culturas y porque se originó en la fecha que acostumbramos a darlo
¿Cuál es la idea central?
Que es el aguinaldo, como se originó su nombre y como se fue desarrollando en diferentes culturas
¿Cómo desarrolla la información el autor?

De una manera clara concisa, de una manera coherente y secuencial, poniéndole subtitulas para que la lectura se entienda mejor y dando ejemplos en cada uno de los casos 


 Resumen “El Aguinaldo”
Es uno de los signos del fin de año tiene su origen en una remota antigüedad pagana, la palabra deriva de una expresión usada por los druidas, en las ceremonias en las que se distribuían en la cabeza de las personas muérdago, también se le atribuye al personaje Gutierre Tibon.

La costumbre del aguinaldo se le atribuye a Tasio y Rómulo con quien compartió la corona y el trono, posteriormente la iglesia adopto esta costumbre en la fecha del 25 de diciembre, donde también se dice que nació el niño dios, pero también existen otros tipos de aguinaldos como el laboral que se le otorga a los trabajadores cada fin de año y en México se acostumbraba a dar los dulceros con dulces, fruta con cacahuete.  

domingo, 19 de mayo de 2019

Tablas



Título
Introducción a la economía social al mercado
Autor
Marcelo F. Resico 
Extensión
Larga (384 páginas)
Editorial
Edición Latinoamericana
Tipografía
Negritas, cursiva
Subtítulos
PARTE I: TEORÍA DE LA ECONOMÍA SOCIAL DE MERCADO
Sección 1: ECONOMÍA: CIENCIA Y REALIDAD
1. Introducción a la economía.
2. Conceptos económicos básicos
3. Teoría económica
4. Alternativas de organización económica
5. Elementos del mercado
6. Requisitos económicos del mercado
7. Funcionamiento del mercado
8. Crítica al mercado como mecanismo
 9. Rol del Estado en los mercados.
10. Competencia y estructuras de mercado
11. Teoría de la oferta y de la empresa.
 Sección 2: CONCEPTO DE ECONOMÍA SOCIAL DE MERCADO
12. Marco de ordenamiento económico
13. ¿Qué es la Economía Social de Mercado?
14. Principios socio-políticos
15. Principios económicos de la Economía Social de Mercado
16. Interrelaciones de la Economía Social de Mercado
17. Evolución dinámica y aplicación
18. La Economía Social de Mercado y las corrientes de pensamiento
PARTE II: POLÍTICA ECONÓMICA EN LA ECONOMÍA SOCIAL DE MERCADO 1. Objetivos y actores de la política económica
2. Ciclos económicos y política macroeconómica
3. Dinero y política monetaria
4. Finanzas públicas y política fiscal
5. Política de defensa de la competencia.
6. Mercado de trabajo y política laboral
 7. Políticas sociales
8. Políticas del medioambiente
 9. El sistema económico internacional.
 10. Procesos de integración: Unión Europa.
11. Procesos de Integración en Latinoamérica
BIBLIOGRAFÍA
Nombres propios
No contiene nombres propios, solamente nombres de instituciones
Gráficos
No contiene ningún tipo de grafico

Título
Fundamentos de economía
Autor
Marcelo Astudillo Moya
José Federico Paniagua Ballinas (colaborador)
Extensión
Corta (186 páginas)
Editorial
México: UNAM,
Instituto de Investigaciones Económicas: Probooks
Tipografía
Cursivas y una letra normal
Subtítulos
UNIDAD 1. INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DE LA ECONOMIA 2 3
Objetivo, -Introducción, 1.2; Que es economía?1.3 La economía como ciencia, 1.4 El método de estudio de la economía, 1.5 la relación entre la economía y otras disciplinas, 1.6 Diferencia entre microeconomía macroeconomía, 30; 1.7 Economía positiva y economía normativa, 32;
Guía de estudio, 32; Bibliografía, 33.
UNIDAD 2. EVOLUCIÓN DE LOS SISTEMAS ECONÓMICOS,
Jorge F. Paniagua Ballinas,
Objetivo, 35; 2.1 La comunidad primitiva, 35; 2.2 El periodo esclavista, 36; 2.3
Feudalismo, 37; 2.4 El mercantilismo y el nacimiento del capitalismo, 40; 2.5 El
periodo clásico liberal, 42; 2.6 Socialismo, 45; 2.7 El marginalismo, 48; 2.8 La
teoría keynesiana, 49; 2.9 Neoliberalismo
52; Guía de estudio, 53; Bibliografía, 53.
UNIDAD 3. MICROECONOMIA. EL MERCADO 55
Objetivo, 55; 3.1 Mercado, 55; 3.2 Precio, 56; 3.3 Demanda, 57; 3.4 Oferta, 62;
3.5 El equilibrio, 65; Guía de estudio, 69; Bibliografía;
Nombres propios
Rodríguez y Núñez, Adam Smith, Goldstein y
Hillard, Samuelson, Marx, Jevons,
Walras, Menger, Marshall y otros
Gráficos
Contiene gráficos y pequeños mapas como tal no tiene nombre pero van relacionados hacia el tema de economía


Título
Primera historia económica general de México
Autor
 Pablo Martín Aceña
Extensión
Corta (36 páginas)
Editorial
El colegio de México 156: Boletín
Tipografía
Cursivas y una letra normal
Subtítulos
Primera historia económica general de México
De genios, crisis y atribulado
Repensar la historia hacendaría mexicana
La modernización fiscal centralizadora de México
Medio siglo crucial de la economía mexicana
El vasto y complejo mundo de la exportación es mexicanas
Nombres propios
Enrique Cárdenas,
Leonor Ludlow, Carlos Marichal y Enrique Semo. Bernd Hausberger, Sandra Kuntz  Ficker y otros
Gráficos
 Contiene imágenes que son de México en cuanto la economía, pero no tienen un nombre
Expansión tecnológica
Título
El uso de nuevas tecnologías de información y
comunicación científica en el área de
partículas elementales: el caso
de la física mexicana
Autor
 María Elena Luna Morales
Jane M. Russell Barnard
Extensión
Corta (142 páginas)
Editorial
México: UNAM, Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecológicas, 2009.
Tipografía
Cursivas y una letra normal
Subtítulos
ROL CENTRAL DE LA REVISTA EN LA COMUNICACIÓN
CIENTÍFICA
COMUNICACIÓN CIENTÍFICA Y DESARROLLO
TECNOLÓGICO
Auge tecnológico
Nacimiento de Internet
Hiper-Documento
CAMBIOS EN LA COMUNICACIÓN CIENTÍFICA
ROL DEL E-PRINT EN EL ÁREA DE LA FÍSICA
ORIGEN DE LOS SERVIDORES E-PRINT
CARACTERÍSTICAS DE LAS BIG SCIENCE
ACELERADORES Y DETECTORES DE PARTÍCULAS
COLABORATORIOS Y REDES DE COLABORACIÓN
CIENTÍFICA
Nombres propios
Tim Berners-Lee, presidente Bill Clinton
Gráficos
Figura 1-1
Modelo tradicional de Garvey y Griffith (Hurd, JM)15Figura 1-2.
Modelo actualizado de Garvey / Griffith (Hurd, JM, 1996)48Figura 1-3.
Modelo sin-revistas (Hurd, JM, 1996).51Figura 1-4.
Modelo sin-revisión (Hurd, JM, 1996).5

Título
El arte de innovar
y emprender
Autor
Eva López Suárez
Javier Corsini Ramírez Dan Pierre
Extensión
Corta (100 páginas)
Editorial
Accenture
Tipografía
Negritas una letra pequeña
Subtítulos
¿Qué entendemos por innovación? 18
 Qué no es innovación 20
2.2. El cultivo de innovación como fuente de sostenibilidad 23
 Labrando la tierra para la innovación 23
 Prepararse para las épocas de vacas flacas 25
3. Las piezas que configuran el puzle de la innovación nacional 28
3.1. Encerar la tabla de surf: la función del Gobierno en la innovación 31
 Diseñar playas más atractivas: fomentando la innovación
 de forma indirecta 33
 Enseñar las bases del surf: la función directa del Gobierno
 en la innovación 36
3.2. Transformando la empresa: la innovación es rentable 38
 La cultura innovadora: condición necesaria para ganar el futuro 38
 Institucionalizar la innovación: inspiración + transpiración 39
 Aceptar y gestionar el riesgo de la innovación 43
3.3. Máster en innovación: la función de la educación en una cultura
innovadora 44
 Sembrando las bases del emprendimiento y la innovación 45
 La universidad de la innovación 46
 Educar para gestionar la innovación 48
3.4. El verdadero protagonista eres tú: las personas en el proceso
de innovación 50
 Los roles en el proceso innovador 51
 Los nuevos argonautas
Nombres propios
 No contiene
Gráficos
Metáfora de la transición de invención a innovación: el océano darwiniano
Ilustraciones resumen de las ponencias del Future Trends Forum
Distribución de la población mundial en 2008
Efectivo y valores comercializables de las empresas tecnológicas(cifras en miles de millones de dólares)


Título
Innovación Tecnológica
Autor
Ricardo Galicia
Extensión
Corta (112 páginas)
Editorial
©ECORFAN, México D. F
Tipografía
Negritas y una letra normal
Subtítulos
 Innovación técnica.
 Innovación de los servicios.
 Innovación de los modelos de negocio.
 Innovación del diseño.
 Innovación social.
Nombres propios
Luhmann, Donald G. Marquis,
Gráficos
 No contiene
Neoclasicismo
Título
 LA CULTURA ESCOLAR EN LA SOCIEDAD NEOLIBERAL EBOOK
Autor
ANGEL I. PEREZ GOMEZ
Extensión
Larga (320 páginas)
Editorial
Ediciones Morata S.L
Tipografía
Negritas, cursiva
Subtítulos
Nombres propios
No contiene nombres propios
Gráficos
No contiene ningún tipo de grafico

Título
NEOCLASICISMO
Autor
Eder Romero
Sonia Fernández
Nemésis Cruz
Tiffany Ayala
Delmer Erazo
Extensión
Corta (66 páginas)
Editorial
https://historiaarqusps.files.wordpress.com/2012/03/neoclasicismo.pdf
Tipografía
Negritas, una letra grande
Subtítulos
Neoclasicismo siglo XIX
- Características Generales
- Arquitectura Neoclásica
- Escultura Neoclásica
- Pintura Neoclásica
- Música
- Representantes.
Nombres propios
Joachim Winckelmann, James Stuart
Gráficos
Villa Romana, James Stuart (1713-1788) un arquitecto y arqueólogo al que se ha llamado “el ateniense


Título
LA TRAMPA DE LA DIVERSIDAD: COMO EL NEOLIBERALISMO FRAGMENTO LA IDENTIDAD DE LA CLASE TRABAJADORA
Autor
DANIEL BERNABE
Extensión
Media (256 páginas)
Editorial
AKAL
Tipografía
Letra grande y negritas
Subtítulos
No contiene se separa por números romanos
Nombres propios
No contiene
Gráficos
 No contiene









  






El lápiz labial del señor presidente

Autor Antonio Malpica Titulo El lápiz de labios del señor presidente Extensión ...